Algunas citas y poemas de Suprema Bondad
de José Miguel Yepes
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Padre Bondadoso
cada flor tuya
me dice que te quiera
cada rosa me invita
que te ame.
Aire y brisa me traen aromas
fragancias que enamoran
del más dulce néctar
del más suave perfume.
Cada aliento que tomo
me dice que me quieres
al traerme la esencia
de tu amor maravilloso.
¡Quién tuviera palabras para elogiar tu ilimitado amor, Bondadoso Supremo!
Bondad, cuando aceptamos tu invitación de amarte, nuestra esencia se regocija en tal grandeza.
Dador, quisiera alabarte toda una vida por tantas maravillas que has creado.
Portento de Belleza
Sabiduría magna
a tus Pies
el universo danza.
Cuando te siento, Bondad,
el rosal me brinda su mejor aroma
la fuente busca reflejar tu Esencia
y el viento alegre, danza.
Al sentirte
tu luz me inunda
tu paz me encanta
tu alegría me invita
a gozar el recuerdo
de la flor del alma.
Cuando el viento
trae tus acentos
la vida baila
el ser brilla
y la tierra canta.
La existencia es una joya. Lo Real es disfrutable. Mas sólo Tú, constante Amigo, me liberas del laberinto de las ideas.
Difícil de imaginar que Tú, Dador, tuvieras tantas dádivas para nosotros tus hijos. Difícil de concebir tanta generosidad.
Soberano Dichoso
cuidas la orquídea
alientas la vida
habitas mi alma
y me haces gozoso
Cuán bella es la libertad en un ave que surca el cielo azul.
Cuánta belleza emana de un ser humano que es libre en su corazón.
La vida es lo máximo. Ayúdame Bondad a desarrollar todo el potencial que lleva para amarte.
Fuerza bondadosa que apaciguas mi ser. Cuando te invoco sinceramente ¡te manifiestas con tanta belleza!
En tu sabiduría y majestad concebiste este palacio decorado con estrellas.
Sentiste orgullo de tus hijos tan amados y compartiste tantos regalos. ¡Cuánto amor y cuidado!
Y es nuestro anhelo ser concientes de tu grandeza y belleza.
A él lo envolvió el viento dulcemente. Luego él quiso fundirse en aquella paz.
De su corazón brotaron anhelos como alas que lo remontaron al cielo.
¿Cómo diseñaste las flores, Artista Jardinero? ¿De dónde tu arte inefable?
Pedirte a Ti que me ates a la más bella Presencia. ¡Qué dichosa petición!
¿Qué cadenas atan mis pies? Soy hijo de la Libertad, pero ¿soy en verdad libre?
O ¿los pensamientos me encadenan los sentimientos?
Quiero reconocerme hijo del viento y de la luz.
Hay un niño en el alma
que ama el recuerdo
de su Padre adorado.
Hay un Creador del alba
que regala a su hijo
la hermosa fragancia
de todas las flores,
y en cada aliento le canta
"siempre te amo".
Gracias a Ti
Suprema Belleza
crecen las flores
vuelan las aves
respiran los seres
con tu impulso gozoso.
Gracias a Ti
Precioso Dador
el viento avanza
la vida sucede
y el corazón que te anhela
se encuentra dichoso.
Tomó entonces sus maravillas y las desplegó con todo su poder.
A la dureza le solicitó sus rocas para asentar este Globo.
A la luz primigenia le pidió fuego celeste para el poderoso sol.
Del mar universal tomó dúctiles aguas para la vida.
A la energía solar le pidió sus rayos para tapizar de verde el planeta.
Y cuando el Creador dispuso cada detalle, con su Gracia, para la venida de sus amados hijos,
el viento se transformó en melodía en medio de los árboles y la luz fue maravillosa fuente de alegría para el género humano.
Y cuando Él vino a su Globo rotante, su mayor interés fue siempre dar a cada uno de sus amados hijos
todas las excelencias de su Amor.
Por tu grandeza, Bondadoso,
suaves hojas ondean al viento;
dulces aves invitan a gozar su canto.
Cuando nos hablas, Dadivoso,
nuestro corazón danza
y tu creación despliega
su más preciada magia.
¡Alma mía! Apresura el paso hacia el perfecto Loto. Sigue tu impulso y deja que el Amor te conduzca a tan inefable presencia.
Sus colores te impulsarán dichosamente.
Su brillo iluminará tus sentidos internos, adormecidos por larga espera.
El impulso vital que te habita habrá de conducirte a la perfumada Flor.
Allí el júbilo inundará tu ser en la contemplación de la Hermosura.
Con tu ayuda:
recordarte, una gran dicha
sentirte, algo tan perfecto
amarte, el más puro cielo.
Oh, amada Bondad. ¡Quién pudiese tener palabras para alabarte!
Con justa razón han dicho de Ti que tu majestad es indescriptible, que tu amor es inacabable, que tu bendición es infinita.
Esencia interna mía, te invito a olvidar el miedo. A dejarlo en el pasado.
Las ansiedades son nubes de ignorancia que me ocultan el sol.
Cuando la Bondad resplandece barre con mis temores.
Buen Dios, revela por favor la crisálida en mi propio corazón y que pueda suceder la transformación mágica.
Que mi mariposa multicolor surja, se remonte y libe el néctar purificador de tu amoroso Loto!
De tu Bondad, te pedimos ser tus beneficiarios.
De tu Gracia, tus agraciados.
De tu Bendición, tus bendecidos.
De tu Belleza, tus enamorados.
Nuestros corazones saben en conciencia que nos amas a todos.
Por tanto:
De tu Magia, enséñanos a ser admiradores.
De tu Abundancia, receptores.
De tu Generosidad, agradecidos.
De tu Poder, protegidos.
De tu Voluntad, receptivos.
Por favor, con tus Manos, cuídanos.
Que a tus Pies siempre caminemos.
Que a tu Divinidad siempre admiremos.
Que tu Grandeza sublime reconozcamos.
Por todo, gracias, Amado Bondadoso.
Amado nuestro, los presentes que das al corazón son tan elevados.
Entre muchos otros te agradecemos:
La conciencia para maravillarnos de Ti.
El amor para expresártelo.
La ternura de tu cuidado.
Tus bendiciones exquisitas.
La dicha de tu afecto.
El éxtasis de sentirte.
Tu Verdad que podemos experimentar.
La Sabiduría que compartes.
Tu paz suprema tan refinada.
Tu plenitud tan deliciosa.
La protección constante que nos brindas.
Tu dulzura que aplaca la sed interna.
Tu Gracia omnipresente.
El fulgor infinito de tus Ojos.
La contemplación a la cual nos invitas cada día.
Tú pintas la rosa y le regalas aroma.
Das vida a la abeja que vuela tan rauda.
Me invitas a las maravillas de tu planeta.
Con reverencia entonces,
gracias a Ti, Incomparable,
por tu amor inefable.
Linda la libélula
hermoso el tulipán
preciosa la abeja
divino lo que das.
Si nos quisieras algo más
no podríamos con más amor
del que ya repartes
con tu Bondad.
Aunque es un material parcial de la obra, mantiene derechos de autor.
El ISBN del libro completo es 978-958-44-1465-6
Estos escritos no son para uso comercial.
Informes: autor@supremabondad.com
© José Miguel Yepes Correa
Primera edición, agosto de 2007
Crédito de las fotos:
- Orquídeas: Edilza Goethe.
- Planeta y galaxia: Dominio público de la Nasa.
- Todas las demás (excepto el loto inicial) son especial cortesía de PDPhoto.org, un hermoso sitio de fotos de Dominio Público.